miércoles, 1 de abril de 2015

Don Juan de la Guerra y Viana: por tierras y corraliza.

     Albalate de las Nogueras, año 1.798

     Don Juan de la Guerra y Viana, labrador y ganadero, vecino de la villa de Albalate de las Nogueras, sobre que la Justicia de Albalate de las Nogueras no le incomode para que labre sus tierras y mude el corral para el ganado al paraje que le acomode.

                                      M. P. S.

   Josef Alexo de la Torre en nrê y virtud de Poder que en debida forma presento de don Juan de la Guerra y Viana , del estado Noble, vezino y Lavrador Ganadero de la Villa de Alvalate de las Nogueras en la Alcarria: ante V. A. por el recurso de queja ó por el que sea más correspondiente y haya lugar Digo:   Que la subsistencia de mi parte  pende de la Labor que tiene en dha. Villa de Alvalate de las Nogueras en el sitio nombrado el Barranco del Agua, la que no ha podido varvechar para sembrar en tiempo oportuno por haberle llamado el Alcalde Thomás Paxe Mârz., y haberle dado órden espresa de que no la labrase y que si lo llegaba á executar avía de exigirle veinte ducados de Multa, por cuya razón y la de no faltar jamás mi parte en modo alguno á los preceptos judiciales, no la ha lavrado ni se a hatrevido a mudar un corral que tiene en medio de dha. Hacienda a otro paraxe de la misma, por ser sitio más proporcionado para el encierro de sus Ganados: esta intempestiva probidencia del Alcalde es mui perjudicial y violenta a mi parte: de donde se infiere el modo con que se conduce aquel con don Juan de la Guerra y Viana, quien pudiera referir varios acaecimientos que le diesen otras tantas pruevas del encono y mala voluntad con que le mira, dando en todas las ocasiones las maiores pruevas de su mala voluntad, sin que pueda ser otra la causa que el haber ganado mi parte carta executoria de la Sala de Hijos dalgos de la Chancillería de Granada para que se le mantenga en la quieta y pacífica posesión del goze que disfruta, en cuya atención

A. V. A. Suplico que habiendo por presentado el Poder y siendo cierto el relato de este escrito se sirva mandar librar el correspondiente Despacho á la Justicia de la Villa de Alvalate de las Nogueras para que no incomode á don Juan de la Guerra y Viana, que labre sus tierras y mude el corral para el Ganado al paraxe que le acomode (no siguiendose perjuicio a tercero) sin dar lugar á nuevas quexas y recursos administrándole Justicia que con costas solicito, juro &.ª

                                                                         Josef Alexo de la Torre.
                                                                                                            

 


 

2 comentarios:

  1. Muy interesante
    No es la primera vez, que mi sexto abuelo don Diego de la Guerra y Viana, Alcalde que fue de Albalate por el Estado Noble, tiene problemas con el Concejo.
    En 1798 al elegirlo el Sr. Francisco Culebras para Alcalde por los Nobles, se opusieron algunos del estado General o de pecheros, argumentando entre otras cosas, que tenía pleitos con el Concejo, aunque fue elegido por la Marquesa para ocupar ese cargo, que en aquel momento no pudo ejercer, por las disputas que he comentado.
    Nació don Diego de la Guerra en Los Salmeroncillos y se avecindó en Albalate, al contraer matrimonio con doña Tecla Caracena Domínguez, natural de esa Villa y fruto de este matrimonio, nació en Albalate mi quinta abuela doña María de la Guerra Caracena.Por cierto, no dispongo de los datos de los padres de doña Tecla Caracena, les agradecería información si fuese posible. Un saludo.
    Valentín Casco y Fernández

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    1. Pues este tal don Juan de la Guerra y Viana, natural de Salmeroncillos, por los documentos que últimamente he adquirido, encuentro en ellos que fue una persona malvada, sus ansias de poder y de querer mandar y dominar en el pueblo fueron tales, que llegó incluso a engañar y convencer a unos cuantos vecinos del pueblo que eran simples jornaleros para que le ayudasen a conseguir ser Alcalde por el estado Noble, cuando no había nobles en Albalate. Debía dinero a medio pueblo, también al Ayuntamiento, y no pagaba impuestos, ni contribuía en nada con el Concejo. En 1797 llegó a enfrentar a medio pueblo contra el otro medio por sus ansias de poder, por querer ser Alcalde cuando no podía serlo por los contínuos litigios que le tenían planteados el Ayuntamiento y varios vecinos del pueblo... Una joya, vamos, es lo que era este Juan de la Guerra. Un completo sinvergüenza y caradura.

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